Antígenos y Anticuerpos: Los Pilares de la Inmunidad
ANTÍGENO: Es cualquier sustancia o elemento que nuestro sistema inmune reconoce como extraño. Este sistema inmune reacciona ante él y producirá una respuesta inmune en su contra, generando anticuerpos.
ANTICUERPO: Son proteínas que el sistema inmunológico (Linfocitos B) produce en respuesta a la presencia de un antígeno. Se adhieren a antígenos específicos para facilitar su eliminación.
Funciones de los Anticuerpos
- Opsonización: Facilitan la captura de antígenos por células inmunitarias.
- Agregado de microorganismos: Varios anticuerpos se unen para capturar múltiples bacterias a la vez, facilitando su eliminación.
- Creación de LB de memoria: Linfocitos B que permanecen inactivos en los ganglios linfáticos, esperando la reaparición del antígeno específico.
Presentación del Antígeno: CMH I y CMH II
CMH I (Complejo Mayor de Histocompatibilidad Clase I)
Estas moléculas aparecen en la superficie de casi todas las células del organismo. Su principal función consiste en hacer un reconocimiento y avisar al sistema inmune de la presencia de un elemento extraño en el interior de una célula (antígeno), como puede ser un virus. Extrae péptidos (pequeñas proteínas) que cualquier célula está produciendo en su interior y mostrárselas a las células del sistema inmune (glóbulos blancos) para que las reconozcan. Así, el sistema inmunitario puede saber si esa célula está produciendo un tipo de proteína que no debería de estar produciendo. Los virus/bacterias son células que pueden invadir nuestro organismo. Estas células no tienen CMH Tipo 1 en su membrana, por lo que serán reconocidas como extrañas y atacadas. Todas las células de nuestro organismo tienen el mismo CMH Tipo 1.
CMH II (Complejo Mayor de Histocompatibilidad Clase II)
Estas moléculas se encuentran sobre todo en células presentadoras de antígeno como los macrófagos. Los macrófagos reconocen a los virus/bacterias y muestran a los linfocitos T4 los antígenos extracelulares con el fin de poner en marcha una respuesta inmune específica. Para que esta célula no destruya al macrófago, este tiene un CMH Tipo 2 (prolongación) que avisa a la célula que no tiene que destruirla. Los linfocitos T citotóxicos (CD8+) destruyen a todas las células que contengan esos antígenos extracelulares y que no tengan CMH Tipo 2.
Diferencias entre CMH I y CMH II
- CMH I: Se encuentra en todas las células y extrae péptidos de la célula para mostrarlas a los glóbulos blancos.
- CMH II: Suele estar en las CPA (Células Presentadoras de Antígeno). Presentan péptidos externos que no se encuentran en nuestras células, sino que han sido capturadas. Tiene una pequeña parte proteica que sirve de inhibidora.
El Sistema del Complemento
Cuando una bacteria consigue atravesar nuestras barreras naturales (piel y mucosas) y entrar al interior de nuestro organismo, lo primero con lo que se va a encontrar es un montón de sustancias químicas que hay tanto en sangre como en el medio intersticial (entre las células de cualquier tejido), y que están diseñadas para destruir microorganismos. Una de esas sustancias con las que se van a encontrar es el Complemento. El Complemento es una serie de proteínas que al detectar un antígeno se unen entre ellas para intentar eliminar este agente.
Funciones del Complemento
- Opsonización: El complemento se pega a la bacteria para facilitar que sea capturada por un glóbulo blanco. Las células inmunitarias al reconocer el peligro crean citocinas para que los glóbulos blancos acudan.
- Vasodilatación: Cuando las proteínas del complemento se pegan al agente extraño, sueltan sustancias las cuales hacen que los vasos sanguíneos se dilaten, mejorando el flujo sanguíneo en la zona afectada y permite que lleguen más células inmunitarias.
- Perforación: Se crea un poro en la membrana de la bacteria y esta muere.
Células del Sistema Inmunitario
Tipos de Leucocitos
Granulocitos
Los granulocitos son las células de defensa del organismo, es decir, glóbulos blancos con gránulos en su interior. Estos contienen sustancias tóxicas capaces de destruir agentes extraños. Se encuentran en el flujo sanguíneo e incluyen tres tipos: neutrófilos, eosinófilos y basófilos. Son esenciales para la respuesta inmunitaria.
Neutrófilos
Sirven para proteger de infecciones bacterianas y son capaces de reconocer los antígenos de muchos modos. Las bacterias tienen un antígeno en común en la membrana, por lo que a la hora de reconocer bacterias a través del reconocimiento celular y diferenciarlas entre ellas. El proceso que sigue para eliminar las bacterias sería el siguiente: En la membrana del neutrófilo tiene diferentes moldes para diferenciar diferentes tipos de antígenos. Cuando un molde se pega a un antígeno, el neutrófilo empieza el proceso de destrucción de la bacteria.
- Fagocitosis: Capacidad de absorber antígenos para insertarlos en el interior de su citoplasma y destruirlos mediante los lisosomas (enzimas líticas que contienen en su interior).
- Degranulación: Es el proceso de expulsar al exterior el contenido de los lisosomas para destruir microorganismos que tienen alrededor.
- Netosis: El proceso de crear prolongaciones de ADN para atrapar más microorganismos de alrededor.
Basófilos
Vierte al exterior sustancias que producirán la dilatación de los vasos sanguíneos. Esta dilatación permite que llegue más sangre a la zona enviando una señal, de modo que, se facilita la llegada de los glóbulos blancos, materiales de reparación, sustancias microbicidas, eliminación de residuos y toxinas… La sustancia que permitirá que los vasos sanguíneos se dilaten para que los glóbulos blancos lleguen antes será la HISTAMINA. Como tenemos mucha agua en el cuerpo, a la hora de la vasodilatación y de la diapedesis, tanto el agua como la sangre se van a los espacios creando HINCHAZÓN (edema cerebral). Los signos serían los siguientes: Enrojecimiento, Dolor, Calor (la temperatura interior está a 37º y la sangre llega a la piel), Tumefacción (aumento del volumen del tejido debido a la salida del agua).
Eosinófilos
Regula la respuesta inflamatoria producida por el basófilo, reduciendo el nivel de respuesta del basófilo y la inflamación. Además, ataca a parásitos (protozoos, p. ej) mediante la degranulación de los lisosomas.
Agranulocitos
Macrófagos
Es una célula que se crea en la médula ósea y sale a la sangre en forma de MONOCITO. Su función es crecer y convertirse en MACRÓFAGO cuando detecta un antígeno extraño. Sus funciones serían las siguientes: Crea prolongaciones para atrapar bacterias mediante la fagocitosis, CPA: procesa los antígenos para enseñarles a los linfocitos T4. Este proceso ocurre en los ganglios linfáticos.
El antígeno es transportado por el macrófago a través del sistema linfático. Su función es mantener la linfa del cuerpo en equilibrio, recogiendo el exceso y devolviéndolo a la sangre. La linfa pasa por los ganglios linfáticos, donde se analizarán los antígenos. Para que el macrófago no sea atacado por el sistema inmune, enseña el antígeno proceso junto al CMH Tipo II (proteína más compleja que la Tipo I, tiene la función de presentar antígenos capturados fuera de la célula).
Linfocitos
Linfocitos T
LINFOCITO HELPER O CD4/T4: Es un tipo de linfocito que controla la regulación del sistema inmune. Se identifican porque tienen una proteína llamada CD4. Este coge al antígeno que le ha enseñado el macrófago y se lo enseña al Linfocito B para que este cree una respuesta inmune específica a ese antígeno.
No ataca directamente a los patógenos, pero ayuda: activando las células B, los macrófagos y las células T citotóxicas.
LINFOCITO T CITOTÓXICO O CD8: Es un tipo de linfocito que reconoce y ataca directamente a antígenos específicos, liberando sustancias. Degranula sustancias que destruyen las células infectadas, pudiendo hacerlo sobre una bacteria, virus o células cancerosas. Es peligroso ya que puede afectar a las células sanas que están alrededor. El linfocito T citotóxico reconoce a la célula infectada mediante el CMH Tipo 1, este le enseña a las células del sistema inmune lo que está produciendo la célula y la reconocen como agente extraño. Cuando termina todo este proceso, quedan linfocitos T citotóxicos de memoria. En el momento en el que llega el mismo virus, estos salen de los ganglios linfáticos a donde están las células infectadas.
LINFOCITO T REGULADOR: Regula la respuesta del linfocito T4 y linfocito T citotóxico virtiendo citocinas, que cuando llegan a las células hacen que las respuestas que creen sean más atenuadas.
Linfocitos B
Es un tipo de linfocito que tiene como función producir anticuerpos específicos. En la parte superior tienen un molde específico para los antígenos que han capturado los macrófagos.
Estos tienen dos fracciones:
Fracción variable (Fv): Fracción a la que se tiene que unir el antígeno.
Fracción constante (Fc): Está en la parte interior del anticuerpo y sufre modificaciones cada vez que la Fv se une a su antígeno específico, de forma que el anticuerpo se “activa”.
Los anticuerpos son proteínas que crean los Linfocitos B, diseñados para pegarse a antígenos específicos. Sus funciones son las siguientes:
Opsonización
Agregado de Mo: unión de anticuerpos para capturar varias bacterias.
LB de memoria: se quedan inactivos en los ganglios linfáticos, esperando a que el anticuerpo específico aparezca de nuevo.
Diapedesis y Citocinas
DIAPEDESIS: El proceso por el cual los glóbulos blancos salen de los vasos sanguíneos para poder llegar a un tejido afectado por un microorganismo.
CITOCINAS: Proteínas que son cruciales para controlar el crecimiento y la actividad de otras células del sistema inmunitario y las células sanguíneas. Cuando se liberan, le envían una señal al sistema inmunitario para que cumpla con su función.